Es verdad que emprender tu propia empresa no es fácil y hay que analizar muy bien si va a ser rentable o no.

Sin embargo, las ventajas de poseer un negocio compensan ampliamente los riesgos que éste conlleva.

  1. Podrás decidir tu futuro y el de tu negocio.
  2. El trabajo produce una satisfacción mayor entre las personas empresarias que entre las personas empleadas. El 33% del colectivo trabajador independiente sin personas empleadas y el 45% del colectivo trabajador con personas empleadas se consideran muy satisfechos con sus condiciones de trabajo, frente a sólo el 27% de las personas empleadas.
  3. Se satisfacen mejor necesidades como la realización personal, la libertad, la independencia y el alcanzar los retos perseguidos.
  4. El potencial de ganancia y crecimiento económico es mucho mayor.
  5. Emprender una nueva empresa es emocionante en parte porque implica experimentar algo de riesgo.
  6. La gestión de un negocio es una fuente interminable de oportunidades de aprendizaje.